METODOLOGIA
EN EL APRENDIZAJE DE LA HISTORIA III
SESION 4
PRODUCTO 1
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REFLEXIÓN PERSONAL SOBRE LAS COMPETENCIAS CIVICAS Y CIUDADANAS Y
TRANSVERSALIDAD EN EL CURRICULUM DE LA EDUCACIÓN BÁSICA
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Es necesario que los docentes
recapitulemos sobre la imperiosa necesidad de retomar la formación cívica o
ciudadana en las escuelas como parte de una formación integral que le permita
a los alumnos asumirse como sujetos dignos, que
se desarrollan plenamente , mostrando responsabilidad y autonomía en las
decisiones que toman, capacidad para realizar proyectos de vida propios, buscan mejorar la sociedad en la están
insertos, toman decisiones responsables con principios éticos, respetan los derechos de los demás y comprenden que todos a pesar de la
diversidad, merecen ser tratados dignamente.
Ahora bien, para lograr lo anterior es necesario promover los aprendizaje a partir del desarrollo
de proyectos donde se transversalice la actividad educativa en todas
asignaturas del currículo y en donde además se de prioridad a las necesidades
e intereses de los alumnos como sujetos individuales y sociales, con la
finalidad de fortalecer en ellos su capacidad crítica y así
puedan responder asertivamente a
situaciones que viven en los contextos donde participan.
En este sentido y para que se desarrollen las ocho competencias cívicas o ciudadanas mismas que son: conocimiento y cuidado de sí mismo,
autorregulación y ejercicio responsable de la libertad, respeto y valoración
de la diversidad, sentido de pertenencia a la comunidad, a la nación y a la
humanidad, manejo y resolución de conflictos, participación
social y política apego a la legalidad y sentido de justicia, y comprensión y
aprecio por la democracia, debemos promover experiencias significativas a través de
cuatro ámbitos que concurren en la actividad diaria de la escuela tales como:
el aula, el trabajo transversal, el ambiente escolar y la vida cotidiana de
los niños, además se requiere atender
tres ejes de formación de los alumnos:
la formación personal, la
formación ética y la formación ciudadana. Y son precisamente los ejes
formativos, en los que se favorecen el desarrollo
gradual y sistemático de las ocho competencias cívicas y éticas necesarias
para una integración eficaz de los sujetos en la sociedad, y es el desarrollo de tales competencias cívicas o ciudadanas, las que les permitirán a los alumnos tomar decisiones basada
en el juicio ético, resolver conflictos y participar en asuntos colectivos.
En el caso de la competencia conocimiento y cuidado de sí mismo, se desarrolla en todas las asignaturas del
currículo, consiste en que el niño debe reconocerse como ser único e irrepetible con características
propias físicas, emocionales y cognitivas, que a pesar de las diferencias es
un ser con dignidad y valor, con aptitudes y potencialidades para
relacionarse afectivamente con los otros, cuidar su salud, su integridad personal y el
medio natural, así como para trazarse un proyecto de vida orientado hacia su
realización personal pero sobre que es capaz de reconocer, respetar y
convivir con la diversidad.
La
competencia autorregulación y ejercicio responsable de la libertad atraviesa todas las asignaturas del
currículo, y esta competencia demanda
la capacidad del alumno para
tomar decisiones libremente sin dañar la propia dignidad o la de otras
personas.
El
respeto y valoración de la diversidad: el alumno debe desarrollar la competencia de
respetar y valorar a todas las personas con independencia de sus diferencias
sociales y, de desarrollar empatía para comprender la circunstancia del otro, supeditar sus propios
intereses a los de los demás, ser equitativo, solidario, respetuoso y evitar
la discriminación.
Sentido
de pertenencia a la comunidad, la nación y la humanidad. Esta competencia se puede
desarrollar desde la asignatura de historia y le apoya al alumno en la construcción de su
identidad personal, desarrollada desde los entornos social, cultural y
ambiental inmediato, es saberse valorado y compartir tradiciones, un pasado común, comportamiento, costumbres,
valores y símbolos patrios que contribuyen al desarrollo de compromisos en
proyectos comunes. los alumnos se reconocen como integrantes responsables y
activos de diversos grupos sociales, dispuestos a participar
constructivamente en el mejoramiento del ambiente social y natural, se
interesan en la situación económica del país, cuestionan la indiferencia ante
situaciones de injusticia y se solidarizan con personas de otros contextos, como la familia,
los amigos y la localidad, hasta ámbitos más extensos, como la entidad, la
nación y la humanidad, se involucran, se responsabilizan y se preparan para incidir en los acontecimientos de
su entorno próximo y ante el impacto de los procesos de globalización
económica, política y social, y sensibles con lo que les ocurre a otros seres
humanos sin importar sus nacionalidades.
Manejo
y resolución de conflictos. Esta competencia se desarrolla en todas las asignaturas del currículo
y consiste en que el alumno desarrolla la competencia para resolver conflictos
cotidianos sin usar la violencia, mediante el diálogo, la cooperación, la
negociación y la legalidad, es tener la disposición para resolver conflictos buscando soluciones de manera creativa.
Participación
social y política. El alumno genera la capacidad para buscar el bien común ,toma parte en decisiones y
acciones de interés colectivo en distintos ámbitos de la convivencia social y
política; participa en el mejoramiento de la vida social ,tomar acuerdos con
los demás, participa en tareas colaborativas de manera responsable, comunica
con eficacia sus juicios y perspectivas sobre problemas que afectan a la
colectividad, y formular propuestas y peticiones a personas o instituciones
sociales y políticas, y desarrollar su sentido de corresponsabilidad con representantes
y autoridades de organizaciones sociales y políticas.
Apego a
la legalidad y sentido de justicia. El alumno reconoce, respeta y cumple normas y leyes de carácter
obligatorio para todos los miembros de una colectividad, reflexionen sobre la
importancia de la justicia social como criterio para juzgar las condiciones
de equidad entre personas y grupos.
Comprensión
y aprecio por la democracia. El alumno aprende a respetar y tratar de manera digna a todas las personas. participa en actividades de grupo, expresa
sus sentimientos e ideas de manera respetuosa y considera los puntos de vista
de los demás, colaboren para mejorar la organización y el funcionamiento del
grupo, lleva a cabo, de manera responsable y eficiente, las tareas asignadas,
y participa en la resolución de conflictos, valora las ventajas de vivir en
un régimen democrático, construye una convivencia democrática en los espacios
donde se relacionan, delibera, toma decisiones y participa en la elección de
representantes y autoridades,
Sin embargo nos debe quedar
muy claro que el desarrollo de estas competencias debe partir de situaciones de la vida
cotidiana de los alumnos, para posteriormente aplicarlos a contextos más
amplio y complejos, por lo que los docente debemos implementar situaciones
didácticas acordes y que favorezcan el trabajo colectivo de los
alumnos en torno a los valores sin perder de vista que el desarrollo de estas competencias
serán progresivas y que debemos partir de eventos cotidianos y cercanos a los
niños y avanzan hacia los
contenidos que involucran la convivencia social más amplia.
En el caso particular de la
transversalidad, motivo del presente trabajo, los docentes debemos trabajar
el desarrollo de las competencias cívicas o ciudadanas, con todas las demás
asignaturas del currículo, ubicando puntos de encuentro entre los contenidos
de las asignaturas y estableciendo formas de trabajo adecuadas. Se requiere
que trabajemostemáticas o situaciones socialmente
relevantes de manera transversal en más de unaasignatura. Esta forma de
trabajo es la que permitirá que los alumnos integren sus conocimientos y que respondan a los retos que demanda una sociedad en constante
cambio.
Como señala el Programa de
estudios las temáticas para el trabajo transversal o situaciones socialmente
relevantes deben involucrar conflictos de valores en diversas situaciones de
la vida social, así mismo estas situaciones deben relacionarse con retos
que demanden el establecimiento de compromisos éticos y la participación
responsable de los sujetos.
En síntesis la Formación de competencias cívicas o
ciudadanas debe trabajarse mediante la transversalidad en la que se analicen situaciones o temáticas, especificas o
que se recuperen contenidos de otras asignaturas, con la finalidad de que los alumnos reflexionen éticamente a
través de la realización de un proyecto integrador que promueva la investigación, la reflexión
y el diálogo. Es decir debemos vincular la formación de competencias ciudadanas con
el análisis de temas y situaciones de relevantes socialmente que se realicen
en y desde otras asignaturas con el fin de aprovechar los conocimientos, habilidades,
actitudes y valores que se promueven en todo el currículo.
Algunas de las temáticas que se pueden abordar
transversamente son: la educación ambiental para la
sustentabilidad, la educación para la paz y los derechos humanos, la
educación intercultural, la perspectiva de género, la educación para la
salud, la educación sexual, el consumo ético, la educación económica y
financiera, la educación vial, la transparencia y rendición de cuentas, la
cultura de la prevención, y el uso racional y ético de la tecnología, aunque no debemos olvidar, que también podemos
abordar en el aula situaciones concretas que se presentan en la convivencia
escolar o en entornos cercanos a los alumnos y que demandan la reflexión y el
intercambio de puntos de vista para buscar solución a las mismas. Lo
importante es incorporar en el aula
planteamientos transversales afines a la formación cívica y ética que
permitan reflexionar sobre situaciones de interés colectivo y favorezcan el
análisis de la realidad.
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